La Biblioteca Pública de Ávila acoge una exposición fotográfica sobre la experiencia de Luis Felipe Martín en El Salvador junto a Tierra Sin Males
¿Qué significa realmente cooperar? La respuesta no siempre se encuentra en los grandes discursos, sino en las personas, las comunidades y los proyectos que trabajan cada día para transformar sus territorios.
La Biblioteca Pública de Ávila acoge una exposición fotográfica que recoge la experiencia de Luis Felipe Martín Gómez durante su participación en el Programa de Voluntariado en Cooperación Internacional para el Desarrollo de la Junta de Castilla y León.
En 2025, Luis Felipe viajó a El Salvador de la mano de Tierra Sin Males para conocer sobre el terreno distintos programas de cooperación desarrollados junto a la organización salvadoreña CORDES Región 2, en el entorno de Suchitoto. Durante su estancia pudo acercarse al trabajo de las comunidades, conocer sus iniciativas y comprobar cómo la cooperación cobra sentido cuando se construye desde la escucha, el acompañamiento y el respeto a los procesos locales.
Una experiencia contada a través de fotografías
Las imágenes que componen la exposición muestran parte de lo vivido durante aquel viaje. No son únicamente fotografías de lugares o actividades: detrás de ellas aparecen personas, historias y proyectos que ayudan a comprender la realidad de las comunidades salvadoreñas desde una mirada más cercana.
La muestra permite trasladar hasta Ávila una experiencia de voluntariado que no terminó con el regreso a España. Compartir lo aprendido forma también parte de la cooperación, porque ayuda a acercar otras realidades a nuestra sociedad y a combatir ideas simplificadas sobre lo que significa trabajar por el desarrollo.
La exposición se convierte así en un espacio para reflexionar sobre una cooperación basada en la colaboración entre organizaciones y comunidades, y no en la imposición de soluciones externas.
Cooperar también es escuchar y aprender
El voluntariado internacional supone conocer otras formas de organizarse, trabajar y afrontar los desafíos de un territorio. También obliga a revisar nuestra propia mirada y a entender que quienes participan en los proyectos no son receptores pasivos de ayuda, sino protagonistas de sus propios procesos de desarrollo.
Esa fue también una de las ideas centrales del coloquio celebrado el 30 de julio en la Biblioteca Pública de Ávila, en el que Luis Felipe Martín compartió su experiencia junto a Tierra Sin Males.
El encuentro permitió hablar sobre la cooperación internacional para el desarrollo que se impulsa desde Castilla y León y sobre la importancia de apoyar iniciativas construidas desde las necesidades, los conocimientos y las capacidades de las propias comunidades.
Durante las próximas semanas, la exposición ofrece la oportunidad de acercarse a El Salvador sin salir de Ávila y de descubrir, a través de la fotografía, el verdadero sentido de la cooperación: caminar junto a otras personas, compartir aprendizajes y trabajar conjuntamente por unas condiciones de vida más justas.
