Campaña #EsHoradeCooperar

 

Hay cosas más necesarias que nunca: #EsHoradeCooperar

La Coordinadora de Organizaciones de Desarrollo de Castilla y León se suma a esta campaña que defiende la urgente necesidad de poner en valor la cooperación entre las personas en nuestros barrios y más allá de nuestras fronteras

Dicen que el ser humano es egoísta por naturaleza, pero la historia demuestra todo lo contrario: el grupo siempre ha sostenido la vida. La crisis mundial que estamos viviendo demuestra que el apoyo mutuo, la colaboración, los cuidados, la solidaridad y la cooperación son esenciales para sostener la vida.

Esta campaña pone en valor el compromiso de millones de personas en todo el mundo con la vida y recuerda que la política pública de cooperación es una de esas piezas esenciales que contribuyen a proteger la vida. En un año en el que esta política pública está siendo reformada, es crucial recordar su valor y su contribución a la garantía de los derechos humanos y el bienestar de millones de personas.

Se trata de una campaña realizada por la Secretaría del Estado de Cooperación Internacional, la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo y la Coordinadora de Organizaciones para el Desarrollo de España. En nuestra comunidad la podemos apoyar gracias al convenio de colaboración que Coodecyl tiene con la Junta de Castilla y León.

La Junta entiende que, como administración, debe colaborar en la lucha contra la pobreza a nivel mundial, cooperando con los países en desarrollo en ofrecer oportunidades a las personas para mejorar su calidad de vida. Y con ese objetivo desde hace más de 25 años se viene trabajando en la defensa y la promoción de los Derechos Humanos en países empobrecidos, a través de diferentes programas e instrumentos, en un compromiso por la justicia a nivel global.

Concretamente este año la Junta destina 3.523.912 euros para apoyar 23 proyectos que se llevarán a cabo en países empobrecidos mediante los cuales se garantizará que más de 105.000 personas -61.200 de ellas, mujeres- alcancen alguna de las dimensiones de los derechos a la alimentación, al agua potable y el saneamiento, a la educación o a la salud, garantizando unas condiciones de vida dignas a las personas.