Manifiesto por la Justicia Global 2025

Día Internacional para la Erradicación de la Pobreza
Ni un grado más, ni un derecho menos.
Este 17 de octubre, Día Internacional para la Erradicación de la Pobreza, desde COODECyL decimos alto y claro: la miseria y la desigualdad no son destino, son decisiones. Y las decisiones se corrigen. Con el conocimiento y los recursos de nuestro tiempo, nadie debería quedar atrás. Pedimos políticas que pongan la vida en el centro y hagan de los derechos una realidad cotidiana.
La desigualdad abre grietas en los salarios, en la vivienda, en los cuidados y en el horizonte de la juventud. No es una ley de la naturaleza. Se revierte con servicios públicos robustos, con una protección social que llegue primero a quien más lo necesita y con una fiscalidad justa que sostenga lo común y cierre brechas.
La emergencia climática no son solo grados, sequías o inundaciones. Es hambre, enfermedad y desplazamiento. Es una cuestión de derechos humanos. España y la Unión Europea deben acelerar una transición energética justa que proteja el empleo y los territorios, y asegurar la coherencia de políticas para que lo que consumimos aquí no arrase bosques, vidas ni oportunidades en otros lugares.
Las guerras duelen más allá de los titulares. Nos interpelan Gaza y Ucrania, pero también Sudán, Yemen o la República Democrática del Congo, conflictos que rara vez abren portada. La paz se construye con prevención y diplomacia, con ayuda humanitaria imparcial y con el cumplimiento sin excepciones del Derecho Internacional Humanitario.
Pedimos coherencia real: avanzar hacia el 0,7% de la RNB en cooperación, aplicar la debida diligencia en derechos humanos y clima, y blindar una contratación pública libre de explotación y deforestación. Que ninguna decisión comercial, financiera, migratoria o energética empuje a más personas a la pobreza o al exilio.
A las instituciones les corresponde liderar y rendir cuentas; a las empresas, alinear sus balances de resultados con los límites del planeta y los derechos; a los medios, iluminar lo que queda en sombra. A la ciudadanía nos toca sostener la exigencia de solidaridad y hacerla avanzar.
Las organizaciones de cooperación de Castilla y León elegimos esperanza con los pies en la tierra. Justicia global ya: ni un grado más, ni un derecho menos. Un futuro en común es posible —más justo, solidario, sostenible e inclusivo— si lo hacemos realidad juntas y juntos.